


Fue el día 31 de agosto de 1996 cuando por instancia nuestra, se dieron cita en nuestras instalaciones los sinodales que ratificarían el intento de instaurar dicho récord. Fueron 13.5" (trece y medio segundos) el tiempo que tardamos en servir a unos comensales elegidos al azar.
La prensa nacional e internacional se encargaron de difundir nuestra gran hazaña.
Cuando usted tenga la oportunidad de venir con nosotros, no se sorprenda si ya tenemos otro récord más. Estamos trabajando para servirle muy sabroso y sumamente rápido.










